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C.I.M.B.
Por un lado el yin,
por otro el yang,
San Valentín
y su amigo Satán.
La cara y la cruz
de la misma moneda,
la oscuridad de la luz
de un toque de queda.
El tic tac del reloj
que altera el pulso
en mi corazón.
De mi alma salió
este pequeño impulso
hacia tu canción. |